Estimador de emisiones Scope 3 | ciferi

Australia ocupa una posición única en el panorama de la presentación de información sobre emisiones. Como economía desarrollada con una base industrial...

Introducción

Australia ocupa una posición única en el panorama de la presentación de información sobre emisiones. Como economía desarrollada con una base industrial significativa (minería, agricultura, manufactura, servicios financieros) pero sin una legislación de divulgación de emisiones tan prescriptiva como la de Europa, las empresas australianas se encuentran en una transición. La Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC) espera que las grandes empresas hagan divulgaciones alineadas con las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera relacionada con el Clima (TCFD), lo que incluye emisiones Scope 3 donde sean materiales. El Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol) es el estándar de facto para la mayoría de las empresas australianas que reportan sobre emisiones.
Para las empresas españolas con operaciones en Australia o que compran bienes y servicios desde Australia, la estimación de las emisiones Scope 3 requiere factores de emisión específicos del contexto australiano, así como comprensión de cómo los datos australianos se integran en los cálculos de emisiones ascendentes (Categoría 1 del Scope 3).

Marco regulatorio

La Autoridad Australiana de Normas de Auditoría (AUASB) publica las Normas Australianas de Auditoría (ASA), que adoptan las Normas Internacionales de Auditoría (ISA) con modificaciones locales. Para los encargos de aseguramiento limitado sobre emisiones de gases de efecto invernadero, se aplican las ISAE 3410 (Aseguramiento de Informes de Gases de Efecto Invernadero) e ISAE 3000 (Revisado).
El organismo ambiental de Australia, la Oficina de Protección del Medio Ambiente (DEEE), proporciona factores de emisión a través de su base de datos de factores de emisiones (National Greenhouse Gas Emissions Factors), que cubre Scope 1, Scope 2 y elementos de Scope 3. La ASIC supervisa la presentación de informes financieros y sustentabilidad para entidades cotizadas, y en 2023 emitió orientación sobre divulgaciones alineadas con TCFD.
Para empresas españolas auditadas bajo NIA-ES, el aseguramiento de datos de emisiones australianos requiere aplicar procedimientos de auditoría bajo NIA-ES 520 (Procedimientos analíticos) para validar que los factores de emisión australianos utilizados son consistentes con el contexto operativo de la entidad.

Contexto australiano específico

El sector minero (carbón, hierro, oro, gas natural licuado) genera un volumen significativo de emisiones Scope 1 y Scope 3 en toda la cadena de suministro. Las empresas españolas que importan minerales, combustibles u otros bienes manufacturados desde Australia deben incluir las emisiones ascendentes (Categoría 3 del Scope 3: emisiones relacionadas con combustible y energía; Categoría 4: transporte ascendente) en sus cálculos.
El factor de emisión de la red eléctrica australiana es aproximadamente 0,61 kg CO₂e por kWh (2023, basado en ubicación), considerablemente más alto que el de España (aproximadamente 0,22 kg CO₂e por kWh en 2024) debido a la dependencia continuada de Australia del carbón para la generación de electricidad. Esto afecta a cualquier Categoría 3 (emisiones relacionadas con combustible y energía) o Categoría 11 (uso de productos vendidos) que implique consumo de electricidad en Australia.
El transporte marítimo desde Australia a Europa es la ruta más común para bienes manufacturados y materias primas. Los factores de emisión de transporte marítimo varían según el tamaño de la nave, la ruta y el combustible utilizado. El promedio para carga general es aproximadamente 0,016 kg CO₂e por tonelada-km, pero los buques más antiguos sin tecnologías de reducción de emisiones pueden alcanzar 0,025 kg CO₂e por tonelada-km.

Orientación práctica

Las empresas españolas que estimen emisiones Scope 3 a partir de operaciones en Australia deben usar los factores de emisión de la Oficina de Protección del Medio Ambiente (DEEE) como fuente primaria. Para la Categoría 1 (bienes y servicios adquiridos), la DEEE proporciona factores de emisión basados en gasto por tipo de industria. Cuando sea posible, cambiar a factores basados en actividad (kWh para energía, toneladas para residuos, toneladas-km para transporte) proporciona estimaciones más precisas.
Para la Categoría 3 (actividades relacionadas con combustible y energía), usar el factor de emisión de la red de ubicación australiana (aproximadamente 0,61 kg CO₂e por kWh en 2023) para cualquier electricidad adquirida de productores australianos. Para el transporte ascendente desde Australia (Categoría 4), aplicar factores específicos del modo de transporte y, cuando sea posible, obtener datos de proveedores logísticos sobre el combustible real consumido.
Para la Categoría 6 (viajes de negocio), los factores de emisión para vuelos incluyen factores específicos para rutas domésticas, de corto alcance y de largo alcance. Un vuelo de ida y vuelta desde una ciudad española a una ciudad australiana (por ejemplo, Madrid a Sídney) genera aproximadamente 1,8 toneladas de CO₂e por pasajero (considerando radiative forcing index).
La NIA-ES 330 requiere que el auditor obtenga evidencia de auditoría suficiente y apropiada respecto de la razonabilidad de los supuestos utilizados en los cálculos de emisiones. Esto significa que los factores de emisión deben estar documentados, ser apropiados para el contexto australiano, y cualquier cambio metodológico de un año a otro debe justificarse y divulgarse.

Expectativas de aseguramiento

Los proveedores de aseguramiento limitado que evalúan divulgaciones de emisiones australianas bajo ISAE 3410 se centran en la consistencia metodológica, la documentación de la fuente de factores, y la integridad de los límites. Para empresas españolas que reportan sobre emisiones de operaciones australianas o cadenas de suministro australianas, el auditor NIA-ES debe verificar que:

  • Los factores de emisión utilizados son específicos para Australia y aplicables al tipo de operación (extracción, manufactura, transporte, etc.).
  • El porcentaje de emisiones basadas en datos reales versus estimadas se discierne por categoría.
  • Los cambios año a año en figuras de emisiones se explican adecuadamente, diferenciando entre cambios metodológicos y cambios en actividad real.
  • Para categorías que impliquen exportaciones desde Australia, el límite de la categoría (producción versus distribución descendente) se aclara.

Información específica del país

Australia ha anunciado su objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 43% respecto de los niveles de 2005 para 2030, impulsado principalmente por la expansión de energías renovables. El factor de emisión de la red eléctrica está disminuyendo, aunque más lentamente que en Europa. Las empresas españolas que estiman emisiones Scope 3 para períodos futuros deben actualizar anualmente el factor de emisión de la red australiana para reflejar la composición cambiante de generación.
Las exportaciones australianas de gas natural licuado (GNL) generan un volumen importante de emisiones Scope 1 y Scope 3 en toda la cadena de suministro de extracción-a-puerto. Para empresas españolas que compran GNL desde Australia, las emisiones ascendentes (Categoría 3) deben incluir tanto las emisiones de extracción como las emisiones de procesamiento y licuefacción.
Australia cuenta con tres sistemas de reportaje de emisiones principales: el Registro de Emisiones Nacionales (NER), el Sistema de Garantía de Calidad de la Información sobre Emisiones (NGER) para industrias cubiertas, y divulgaciones voluntarias bajo TCFD. Para empresas españolas que requieren datos de proveedores australianos, solicitar datos del NER (cuando estén disponibles públicamente para instalaciones cubiertas) proporciona datos verificados que pueden ser más confiables que factores de emisión genéricos.