Definition

Reunión de cierre de un encargo de continuidad. Una compañía de transporte mediana, flota propia, dos centros logísticos en el sur peninsular. La directora financiera presenta sus proyecciones a tres años y, cuando le preguntamos por la sensibilidad climática, nos pasa un párrafo genérico al final del expediente: "se ha considerado el riesgo climático y no se identifican impactos materiales". Punto. Ni una sensibilidad sobre temperatura, ni un escenario de sequía, ni una referencia al PNACC. La mayoría de auditorías documenta exposición climática así. Cuando el ICAC pregunte por la base de esa conclusión, ese párrafo no aguanta.

Lo esencial

- El TCFD ofrece recomendaciones de divulgación organizadas en cuatro pilares: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos e indicadores. - El auditor no audita el TCFD. Lo que tiene que verificar es si la dirección ha identificado los riesgos climáticos que afectan a la viabilidad y si esos riesgos están en los flujos proyectados de la NIA-ES 570. - La mayoría de expedientes documenta clima con un párrafo de cortesía. Cuando llega una inspección, el papel se cae solo.

Cómo funciona

Empecemos por lo que falla. En los encargos que llevamos, el patrón se repite: la dirección entrega un mapa de riesgos climáticos genérico, redactado por una consultora, sin sensibilidades, sin números. El equipo de auditoría lo archiva en el expediente y se da por satisfecho. Eso es marcar el papel sin auditar nada. Si llega el ICAC, la pregunta no será "¿el cliente identificó riesgo climático?" sino "¿qué procedimientos hizo usted para concluir que esa identificación era completa?".

La NIA-ES 570.16 obliga al auditor a evaluar la valoración de la dirección sobre la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento durante un periodo de al menos doce meses. La NIA-ES 315 (revisada) en sus párrafos 19 y siguientes exige identificar y valorar los riesgos de incorrección material, considerando factores externos del sector y del entorno regulatorio. El clima entra por las dos puertas: como factor que puede comprometer la continuidad y como factor del entorno del negocio.

En la práctica, eso significa lo siguiente. El TCFD estructura la divulgación en cuatro pilares: gobernanza (estructura de supervisión del consejo sobre cuestiones climáticas), estrategia (escenarios y su impacto financiero), gestión de riesgos (procesos de identificación y evaluación) e indicadores (métricas de emisiones, alineación con objetivos de descarbonización). El auditor revisa esos cuatro pilares no para opinar sobre el TCFD —que es voluntario— sino para usarlos como evidencia de que la dirección ha hecho el trabajo de identificación que la NIA-ES 570 sí exige.

Vaya por delante que el auditor no necesita ser experto en climatología. Lo que necesita es comprobar que los procesos de gobernanza y estrategia de la dirección han identificado los riesgos relevantes para la industria y la geografía concretas. Si la exposición es material —empresa de energía renovable, agrícola, de seguros, de transporte, de turismo costero— la evaluación tiene que aparecer explícitamente en los papeles de continuidad, con números.

Aquí hay legítima discrepancia entre socios. Hay quien defiende incluir riesgo climático en cualquier expediente de continuidad cuando la empresa tiene activos físicos relevantes; otros lo dejan fuera salvo en sectores manifiestamente expuestos. La frontera es porosa y los hallazgos del ICAC todavía no la han fijado. Por lo que conozco, la dirección de viaje es hacia el primer criterio, pero no hay base normativa firme para imponerlo.

Por lo que veo en los encargos que revisamos, el riesgo profesional para el auditor no está en confundir TCFD con NIA-ES 570 —son cosas distintas y todo el mundo lo sabe—. Está en aceptar la evaluación voluntaria del cliente como prueba suficiente para una conclusión obligatoria. Eso es lo que el papel tiene que dejar resuelto.

Ejemplo práctico: Energías Sostenibles Ibérica S.L.

Cliente: Empresa española productora de energía solar fotovoltaica, facturación 18,5 millones de euros, FY2024, reporta bajo NIIF.

Paso 1: Identificar la relevancia climática Energías Sostenibles Ibérica opera plantas solares en tres regiones españolas. El modelo de negocio depende de tres factores: estabilidad regulatoria de incentivos a renovables, disponibilidad de radiación solar anual y capacidad de financiación para ampliaciones. La dirección participó en un workshop de riesgos climáticos facilitado por una consultora externa.

Documentación: acta de la reunión de dirección, análisis de riesgos climáticos elaborado por la consultora, mapa de riesgos en el portal de gobernanza.

Paso 2: Evaluar la identificación de riesgos de transición Riesgo 1: cambio en la política de incentivos de energía renovable (riesgo de transición política). La dirección documentó un escenario de reducción del 30% en incentivos a partir de 2026 si la UE modifica su roadmap climático. Impacto financiero estimado: reducción de márgenes del 12%.

Riesgo 2: aumento de costes de cumplimiento normativo CSRD/ESRS a partir de 2025. La empresa es una sociedad limitada con unos 120 empleados, ingresos por encima de 10M y por debajo de 40M. Es probable que entre en alcance de CSRD en 2026 (reporte en 2027 del ejercicio 2026) si forma parte de un grupo consolidado. Coste estimado de un sistema de recogida de datos de sostenibilidad: 45.000 euros anuales.

Documentación: análisis de impacto normativo CSRD en hoja Excel, mapa de riesgos de transición regulatoria en anexo 5 del informe de riesgos.

Paso 3: Evaluar la identificación de riesgos físicos Riesgo 3: aumento de temperatura y sequía prolongada que reducen días de radiación solar útil (riesgo físico crónico). Datos históricos de la región muestran variabilidad de ±6% en irradiancia solar año a año. El cambio climático podría tender esa variabilidad hacia el lado bajo. Impacto: reducción de generación del 2-4% en la próxima década.

Documentación: análisis climático histórico de AEMET, tabla de sensibilidad de ingresos en función de irradiancia, escenario climático de PNACC.

Paso 4: Integrar en la evaluación de continuidad Los flujos de caja proyectados a tres años asumen ingresos basados en generación esperada. El escenario base incorpora crecimiento de generación del 4% anual por nuevas plantas y estabilidad de incentivos según política vigente al cierre. El escenario de stress incorpora reducción de incentivos del 30% en año 2, aumento de costes CSRD de 45.000 euros, reducción de irradiancia del 3%, y EBITDA resultante de 8,2M frente a los 9,8M del escenario base. La cobertura de deuda bajo estrés se mantiene en 2,1x.

Paso 5: La complicación Aquí el expediente se complicó. A mitad del trabajo de campo, AEMET publica una actualización de sus escenarios climáticos regionales y el rango bajo de irradiancia se desplaza más de lo previsto. La sensibilidad del Paso 3 se queda corta: el escenario de stress real está más cerca de un -5% que del -3% modelado. El cliente nos informa, además, de que el grupo del que cuelga la sociedad (matriz portuguesa) ha avalado parte de la financiación, así que la pregunta material deja de ser "¿sobrevive la filial?" y pasa a ser "¿está expuesta la matriz al mismo riesgo climático?". Lo está, parcialmente, porque toda la cartera del grupo es solar peninsular.

Reabrimos. La dirección recalcula sensibilidades con el nuevo escenario de AEMET y nos entrega una nota del CFO del grupo confirmando que la matriz mantiene capacidad de soporte aun con el escenario actualizado. Cobertura de deuda consolidada bajo el nuevo stress: 1,8x. Defendible, pero ya no holgado.

Conclusión: la dirección ha identificado los riesgos climáticos relevantes, los ha modelado en escenarios de flujo de caja con la actualización de AEMET, y la matriz mantiene capacidad financiera frente a los riesgos identificados. La evaluación de continuidad es defensible. Documentación: tabla de análisis de escenarios en PT-S5 (Evaluación de continuidad), referencia cruzada al anexo de riesgos climáticos, nota de soporte del CFO del grupo en PT-S5.bis.

Lo que revisores y auditores olvidan

- Confundir TCFD con ESRS. El TCFD es un marco voluntario de divulgación financiera sobre clima; el ESRS es un estándar europeo obligatorio que cubre asuntos de sostenibilidad más amplios —medioambiente, social, gobernanza—. Un auditor puede revisar correctamente los riesgos identificados bajo TCFD y, aun así, no darse cuenta de que el ESRS impone requisitos de reporte mucho más completos si el cliente está en alcance CSRD. Comprobación: en la matriz de riesgos de la dirección, ¿aparecen la cadena de suministro, el impacto en trabajadores y el impacto en comunidades locales, o solo riesgos financieros para la empresa? Si solo lo segundo, la evaluación es incompleta para ESRS.

- Dar por buena la evaluación de la dirección sin verificar la sistemática. Una declaración de la dirección que diga "hemos evaluado riesgos climáticos" no es evidencia de que la evaluación esté completa. Eso es computar horas, no auditar. Verificación mínima: ¿existe un documento que enumere riesgos climáticos específicos para la industria (minería, petróleo, banca, retail, manufactura)? ¿se han mapeado contra la geografía operativa real de la empresa? ¿se ha puntuado la probabilidad de cada uno? Un checklist TCFD rellenado de forma estándar, sin análisis del contexto, no llega.

- Omitir el riesgo climático cuando el negocio no es energía o agua "obvias". Los auditores tienden a evaluar riesgo climático solo en utilities, energía y agricultura. Pero el clima afecta también a cadenas de suministro (disrupciones en transporte, materias primas), seguros (primas más altas por riesgo físico), refrigeración (costes en retail y hostelería), disponibilidad de agua en manufactura, y turismo (erosión costera, sequía). Hay sectores donde las bombas de relojería climáticas están perfectamente camufladas en costes de operación rutinarios. Comprobación: en la matriz de riesgos de negocio, ¿se preguntó explícitamente sobre impacto climático para cada proceso operativo material?

- Tratar la voluntariedad del TCFD como excusa. Esta es la trampa habitual. El TCFD es voluntario y la NIA-ES 570 es obligatoria, así que el riesgo profesional para el auditor no está en confundirlos: está en aceptar la evaluación voluntaria del cliente como prueba suficiente para la conclusión obligatoria. Si el papel de continuidad descansa en un documento que el cliente preparó para una divulgación voluntaria, hay que pedir más. El socio necesita el cliente, sí, pero el papel lo firma el auditor.

Términos relacionados

Continuidad de la empresa. Evaluación de la capacidad de la entidad para continuar operando en el futuro próximo. Los riesgos climáticos identificados bajo TCFD alimentan esta evaluación bajo NIA-ES 570.

Riesgo de negocio. Riesgo inherente al sector y a la estrategia de la empresa. El riesgo climático es uno de sus componentes.

CSRD. Corporate Sustainability Reporting Directive. Marco europeo obligatorio que exige divulgaciones de sostenibilidad mucho más amplias que TCFD.

ESRS. European Sustainability Reporting Standards. Estándar técnico que desarrolla CSRD. Cubre clima, impactos sociales y gobernanza.

Materialidad de sostenibilidad. En contexto ESRS/CSRD, los asuntos que impactan de forma notable en el desempeño financiero futuro o en los stakeholders de la empresa.

Evaluación de riesgos según ISA 315. Proceso de auditoría para identificar y valorar riesgos de incorrección material. Los riesgos climáticos son uno de sus componentes potenciales.

Herramientas relacionadas

Matriz de evaluación de riesgos climáticos. Mapea riesgos de transición y físicos contra procesos operativos y líneas de negocio. Devuelve un score de exposición climática por área para orientar el alcance de procedimientos de continuidad. Acceder a la herramienta

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