Definition

La mayoría de los modelos de PD que veo en una auditoría siguen calibrados con datos pre-2022. Tipos al 0%, sin tensión en construcción, sin Ucrania. Llega el cierre de 2024 y la dirección presenta la misma curva de incumplimiento de hace tres años, ajustada con un overlay del 0,3% que nadie ha justificado en papel. Eso no es un modelo de PD: eso es marcar la casilla. La NIA-ES 540.13(a) exige que el auditor evalúe si el método sigue siendo apropiado; lo que ocurre en muchos encargos es que el auditor verifica que existe modelo y pasa a la siguiente sección. Regulada por: NIA-ES 540.11.

Cómo funciona

La probabilidad de incumplimiento entra en la fórmula de pérdida esperada crediticia que exigen NIA-ES 540.11 y NIIF 9. Una entidad financiera, o cualquier empresa con cartera de créditos, estima cuál es la probabilidad de que cada deudor no pague. Esa probabilidad no es una opinión: es el resultado de un modelo que combina histórico de incumplimientos del deudor, sector y condiciones económicas esperadas. En teoría.

Lo que realmente ocurre en una auditoría es que la dirección presenta una PD calibrada con datos antiguos, le añade un overlay subjetivo, y espera a ver si el auditor lo cuestiona. Por lo que conozco de revisiones del ICAC en entidades no PIE, el problema rara vez está en el cálculo aritmético: está en la documentación de los supuestos. Vaya por delante que el modelo en sí puede ser correcto; el fallo suele ser que nadie ha escrito por qué la PD del tramo "deudores normales" sigue siendo del 1,8% cuando los tipos han subido 400 puntos básicos.

NIA-ES 540.13(a) exige que el auditor determine si el método de la estimación es apropiado en las circunstancias. La frase clave es "en las circunstancias": las de 2024, no las de 2021. Verificar que existe metodología de PD y dar el área por concluida es el atajo más extendido. Documentar por qué esa metodología sigue siendo defensible este año es lo que el revisor de calidad busca y casi nunca encuentra.

Una PD elevada (cercana al 100%) indica un deudor en zona de riesgo alto. Una PD baja (cercana al 0%) indica buen riesgo crediticio. Los modelos internos de entidades bancarias colocan PD en tramos: 0,5%–1% para corporativos solventes, 5%–10% para pequeñas empresas con volatilidad moderada, 20% o más para deudores en mora o con problemas de liquidez.

Ejemplo práctico: Créditos Atlántico S.A.

Cliente: Entidad financiera española, cartera de créditos a pequeñas empresas, cierre de ejercicio 31/12/2024, reporta bajo NIIF 9.

Paso 1: Identificar la cartera de riesgo La entidad tiene 847 créditos a pequeñas empresas, importe total €12,3 millones. De estos, 12 deudores en mora superior a 90 días.

Documentación de auditoría: se verifica el registro de la cartera en el sistema de información crediticia y se obtiene el informe de morosidad consolidado.

Paso 2: Clasificar deudores por tramo de PD El modelo de Créditos Atlántico clasifica deudores en cinco categorías. Para "Deudores normales", la PD histórica es del 1,8% anual. Para "Atrasos menores a 30 días", 8,5%. Para "Mora de 31 a 90 días", 22%. Para "Mora superior a 90 días", 65%.

Documentación de auditoría: se examina el modelo por segmento, se validan los porcentajes históricos comparándolos con incumplimientos reales de los últimos tres años, y se verifica que la asignación de cada deudor al tramo sea coherente.

Paso 3: Evaluar cambios en el entorno económico — y aquí aparece la complicación El modelo de base usa datos de 2022–2023. La dirección propone ajustar la PD del tramo "Deudores normales" de 1,8% a 2,2% para reflejar la subida de tipos en 2024. Hasta aquí, normal. Ahora la complicación: durante el trabajo de campo, dos clientes del tramo "normales" entran en concurso. Uno es del sector construcción, expuesto al ajuste inmobiliario; el otro es retail textil afectado por la caída de consumo.

¿Qué hace el auditor? Si acepta el overlay del 2,2% sin más, ignora una señal de campo. Si exige a la dirección que recalibre todo el modelo, el cierre se retrasa y el socio necesita el cliente. La salida razonable: documentar que el overlay del 2,2% se ha contrastado contra incumplimientos observados del trimestre y exigir que la dirección segmente el tramo "normales" por exposición sectorial. No es lo que la dirección quería oír, pero es lo que la NIA-ES 540.13(a) realmente pide.

Documentación de auditoría: se obtiene el documento de validación del modelo donde la gestión del riesgo explica qué factores macroeconómicos han incidido en el ajuste. Se verifica que sea lineal — aplicado a todos los deudores del tramo, no solo a unos pocos — y se añade en el papel de trabajo una nota sobre los dos concursos del trimestre y cómo afectan al supuesto de homogeneidad sectorial del tramo.

Paso 4: Calcular la exposición en incumplimiento esperada PD × Exposición en incumplimiento × (1 − Tasa de recuperación) = Pérdida esperada. Tramo "Deudores normales": 2,2% × €9,8 millones × (1 − 30%) = €150.480. Se repite el cálculo para los otros tramos y se suma la pérdida esperada de toda la cartera.

Documentación de auditoría: se reproduce el cálculo en un papel de trabajo con referencia celda a celda. Se verifica que la fórmula sea consistente con NIIF 9 párrafo B5.5.20.

Conclusión: La provisión por pérdida crediticia calculada mediante PD es defensible porque la metodología está documentada, los datos históricos son verificables, los ajustes por ciclo económico tienen fundamento explícito, y los hechos del trimestre se han incorporado al juicio. Si la entidad hubiera mantenido la PD en 1,8% ignorando tipos y los dos concursos, la provisión habría sido insuficiente y habría generado un hallazgo de auditoría — no por error de cálculo, sino por falta de evaluación crítica de los supuestos.

Qué suelen pasar por alto los auditores

- Tier 1 (Hallazgo regulatorio): El ICAC ha señalado en varios expedientes a entidades supervisadas que los modelos de PD no se ajustan cuando hay cambios notables en el ciclo económico. La consecuencia documentada es provisión por pérdidas crediticias insuficiente y sobrevaloración del patrimonio neto. El paralelismo internacional es claro: el FRC británico publicó en 2024 que el 34% de las entidades revisadas no recalibra modelos de PD ante cambios macroeconómicos. El patrón es el mismo a ambos lados del Canal.

- Tier 2 (Error práctico estándar): Muchos auditores verifican que existe un modelo de PD documentado pero no validan los supuestos. NIA-ES 540.13(a) exige evaluar si el método es apropiado. Eso significa no solo que existe, sino que sigue funcionando. Un modelo basado en datos de 2019–2020 (pre-pandemia) sigue siendo técnicamente válido pero puede ser insuficiente si no se ha recalibrado en 2024 para reflejar volatilidad nueva.

- Tier 3 (Brecha de documentación común): El expediente suele contener la provisión final y los números de PD. Falta la prueba de que se evaluaron los supuestos. No consta que se haya preguntado a la dirección por qué la PD de un tramo bajó cuando los tipos subieron. Los papeles están flojos. Esto es brecha de documentación, no error de cálculo — y desde la silla del revisor, las dos cosas se parecen demasiado.

Donde empieza el juicio profesional

Hay un debate honesto en la profesión sobre los overlays. Una posición — que defienden algunos socios con experiencia en banca — es que el overlay subjetivo es una herramienta legítima cuando los datos históricos no capturan el ciclo actual; el modelo se mantiene, se le aplica un factor, y se documenta. La otra posición — más extendida entre auditores que han pasado revisiones del ICAC — es que el overlay es la puerta por la que se cuela la cosmética: si la PD necesita un overlay del 30%, el modelo no es bueno y hay que recalibrarlo. Los dos tienen razón en parte. El criterio en la práctica es la magnitud: overlays inferiores al 10% del valor base, con justificación documentada, son razonables; superiores al 25%, son una señal de que el modelo está roto.

Relacionado con

- Pérdida crediticia esperada: La PD es uno de los tres componentes de la pérdida esperada bajo NIIF 9. La pérdida crediticia esperada = PD × EAD × LGD. - Tasa de recuperación: Mide qué porcentaje del importe en riesgo se recupera una vez que un deudor incumple. Trabaja en conjunto con PD. - Exposición en incumplimiento: El importe total del crédito vigente cuando ocurre el incumplimiento. - Provisión por pérdidas crediticias: El asiento contable que refleja la pérdida crediticia esperada calculada. - Modelo de estimación contable: La PD es un parámetro dentro de un modelo de estimación más amplio sometido a NIA-ES 540. - Clasificación por vencimiento: El análisis de deudores por días de mora es el insumo para calcular PD en tramos.

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