Definition

El ICAC lo viene diciendo en sus informes de inspección desde hace años: en auditorías de empresas pequeñas, los procedimientos analíticos de rentabilidad están flojos. Muchos auditores calculan el ROA, lo apuntan en los papeles de trabajo (PT) y se quedan ahí. Después, cuando el ICAC pide los PT y pregunta por qué la rentabilidad cayó tres puntos, no hay respuesta documentada. Fue un trámite.

Cómo funciona

Empecemos por lo que falla. En la mesa de revisión, lo más habitual es ver un PT-320 con tres líneas: ROA del año anterior, ROA del año actual, y un comentario tipo «sin variación significativa». Si ha habido variación, suele aparecer una frase genérica de la dirección («caída de mercado», «inversión en nuevo almacén») copiada al PT sin contraste. El ICAC lo sabe. Por eso el procedimiento analítico de rentabilidad aparece año tras año en sus reportes de inspección.

Lo que NIA-ES 520 (Procedimientos Analíticos) pide es otra cosa. La norma exige que el auditor ejecute procedimientos analíticos en la etapa de cierre para verificar que los estados financieros son consistentes con el conocimiento que tiene de la entidad. Un cambio no esperado en el ROA (por ejemplo, pasar de 6% a 2% sin causa económica evidente) es una excepción que requiere investigación. El auditor documenta la excepción, la causa identificada, y cómo se resolvió. La norma dice eso. En la práctica, eso significa fijar un ROA esperado antes de mirar los estados financieros del cliente, definir un intervalo de tolerancia justificado, y abrir una línea de investigación si la cifra real cae fuera del intervalo.

NIC 1.97 requiere que la entidad presente un análisis de rentabilidad. No obliga explícitamente al cálculo del ROA, pero los analistas externos, acreedores y reguladores lo usan como referencia estándar. El ROA se calcula dividiendo el beneficio neto (o resultado del ejercicio) entre el promedio de activos totales del periodo. En términos contables, es el cociente que relaciona directamente la cuenta de pérdidas y ganancias (numerador) con el balance de situación (denominador).

Hay que distinguir dos categorías de distorsión a las que el ROA es sensible: errores en la medición del beneficio neto (ingresos sobrevalorados, gastos no registrados) y cambios en la composición del activo (adquisición de activos no productivos, enajenación de líneas de negocio, revaluaciones contables). El auditor debe aislar cuál de estas causas explica un cambio notable antes de cerrar el procedimiento analítico. Sobre el papel, esto se hace descomponiendo el ROA en margen neto y rotación de activos. En la mesa de revisión, esa descomposición es lo primero que el revisor pregunta y lo último que aparece en los PT.

Ejemplo práctico: Comercial Ibérica de Acabados S.L.

Cliente: Distribuidor de materiales de construcción, Sevilla, FY2024, ingresos de €18,7 millones, NIIF completa.

Paso 1: Cálculo del ROA esperado según procedimientos analíticos

Beneficio neto FY2023: €1,2 millones. Activos totales promedio FY2023: €16,4 millones. ROA FY2023: 7,3%.

Conocimiento de la entidad: mercado de construcción en Andalucía creció 4,2% en 2024; Comercial Ibérica perdió un contrato con un cliente que suponía 12% de ingresos en Q2; sin embargo, logró expandir su línea de acabados sostenibles, que creció 18%.

ROA esperado FY2024: reducción entre 4-6% respecto a FY2023, por la pérdida del cliente grande, parcialmente compensada por crecimiento en productos sostenibles. ROA esperado: 6,9% a 7,0%.

Documentación: PT-320-A1, Procedimientos Analíticos Preliminares. Se registra el ROA esperado, el intervalo de tolerancia (±1,5 puntos porcentuales) y la justificación del intervalo basada en análisis de mercado.

Paso 2: Cálculo del ROA real según estados financieros sin auditar

Estados financieros de FY2024 presentan: beneficio neto de €0,8 millones; activos totales promedio de €17,1 millones. ROA real: 4,7%.

Diferencia respecto a lo esperado: 2,3 puntos porcentuales por debajo del intervalo de tolerancia. Esto requiere investigación. El ROA cae más de lo que la economía de la entidad justificaría.

Documentación: PT-320-A2. Se registra el ROA real, la diferencia vs. esperado, y se abre una línea de investigación.

Paso 3: Análisis de desviación: aislamiento de causas

Investigación de cuentas de resultados: - Ingresos reales: €18,9 millones (vs. €18,7 esperado; +€0,2M). La pérdida del cliente se compensó mejor de lo anticipado. - Costo de ventas: €11,4 millones (61% de ingresos; vs. 58% FY2023). Margen bruto ha caído 3 puntos porcentuales. - Gastos administrativos: €4,2 millones (vs. €3,8M FY2023). Aumento de €0,4M sin justificación clara en el análisis de la dirección.

Investigación de balances de situación: - Activos fijos brutos aumentaron €2,1M (adquisición de almacén nuevo en Córdoba). - Inventario de productos acabados aumentó €1,8M (acumulación de stock de productos sostenibles que tardaron más en venderse que lo anticipado). - Depreciación del nuevo almacén (€180K de gasto adicional en el periodo) no comunicada en la presentación de gastos de la dirección.

Documentación: PT-320-A3, Análisis de desviación. Se desglosa cada componente del resultado y del activo que explica la desviación del ROA. Se identifica que el beneficio cayó porque: (a) margen bruto se comprimió 3 puntos por presión de costos de materiales; (b) gastos aumentaron sin compensación de ingresos; (c) activos crecieron sin generación proporcional de beneficio.

Paso 4: La complicación: el «ROA ajustado» de la dirección

Aquí es donde la cosa se pone fea. La dirección presenta al auditor un anexo a las cuentas anuales con un «ROA ajustado» del 6,1%, calculado excluyendo los €180K de depreciación del almacén de Córdoba como «partida no recurrente» y reclasificando €0,4M de gastos administrativos como «inversión en transición sostenible». Con esos dos ajustes, el ROA cae solo 1,2 puntos respecto al año anterior y la narrativa de la memoria queda mucho más cómoda.

¿Pasa el ajuste? En mi caso, no. La depreciación del almacén es estructural, no extraordinaria: el almacén funcionará durante toda la vida útil estimada y la depreciación se repetirá cada ejercicio. Llamarla «no recurrente» va contra NIA-ES 540 (Auditoría de estimaciones contables) y la coherencia con el modelo de negocio. Sobre los gastos administrativos reclasificados como inversión, NIC 16 (Inmovilizado material) y el marco conceptual son claros: gasto operativo es gasto operativo. NIA-ES 700 obliga al auditor a verificar que la información presentada es consistente con los estados financieros auditados, y el «ROA ajustado» de la dirección no lo es. Yo creo que el auditor debe rechazar la presentación o exigir que se publique junto al ROA NIIF estándar, con conciliación visible. Si pasa sin conciliación, el socio ha cedido porque necesita el cliente, no porque la métrica tenga base técnica.

Conclusión

El ROA de Comercial Ibérica cayó de 7,3% a 4,7% en FY2024. La caída es explicable por: (i) compresión de margen bruto por costos de materiales más altos; (ii) crecimiento de activos (almacén nuevo) que no ha generado beneficio incremental en el periodo; (iii) aumento moderado de gastos de administración. La dirección no había comunicado estos movimientos de forma explícita, pero ninguno es una distorsión contable. Los procedimientos analíticos han cumplido su propósito: anclar la investigación de auditoría en los lugares donde el cambio no esperado requería explicación.

Lo que se pasa por alto

- Confundir el ROA con el beneficio neto. El ROA es un ratio. Un beneficio neto en caída con activos en aumento produce simultáneamente menor beneficio y menor eficiencia, y son cosas distintas. NIC 1.97 requiere que se presente un análisis de rentabilidad; muchos auditores documentan solo el cambio en beneficio neto y nunca calculan el ROA real, perdiendo la señal de que la eficiencia operativa se deterioró. El ICAC ha señalado en reportes de inspección que auditorías de empresas pequeñas frecuentemente no incluyen procedimientos analíticos sólidos de rentabilidad, particularmente en entidades con volatilidad estacional donde el ROA anual puede enmascarar problemas del último trimestre.

- Aceptar el ROA selectivo de la dirección. Algunas entidades publican el ROA solo cuando es positivo, o lo calculan usando definiciones no estándar (por ejemplo, «beneficio operativo» en lugar de «beneficio neto»). ¿Por qué la dirección presenta el ROA solo cuando es positivo? Porque la cifra entra en la memoria, en notas de presentación a inversores, y en algunos casos en los CCAA depositados en el Registro Mercantil. El auditor debe verificar que la definición de ROA publicada es consistente con la contabilidad según NIIF. NIA-ES 700 obliga a evaluar si la información presentada es consistente con los estados financieros auditados, y eso incluye índices derivados.

- Detenerse en el número sin aislar la causa. Una caída de 2 puntos porcentuales puede deberse a sobrevaloración de ingresos (riesgo de auditoría alto) o a cambios en la composición del activo (riesgo de auditoría bajo). En los encargos que he llevado, he visto firmas medianas presentar el ROA sin descomponerlo y dar el procedimiento por cerrado. Desde mi punto de vista, eso es un trámite porque no aísla la causa de la desviación, ya que un mismo movimiento de 2 puntos puede ocultar problemas radicalmente distintos según venga del numerador o del denominador.

Por qué el ICAC sigue encontrando el mismo gap

Vaya por delante que esto es una opinión y que conviene tomarla así. El motivo por el que los procedimientos analíticos de rentabilidad están flojos año tras año no es técnico, es presupuestario: el budget del encargo asigna una sola línea a procedimientos analíticos, y descomponer el ROA en margen y rotación, ligarlo con procedimientos sustantivos y dejar todo documentado son horas que nadie paga. El socio necesita el cliente, el gerente necesita cerrar el encargo, y el procedimiento analítico es lo primero que se recorta. Es la frase que un auditor en activo le pasaría a un colega: el problema no es que no sepamos cómo se descompone el ROA. El problema es que descomponerlo no entra en el fee.

Dónde dos auditores razonables discrepan

Hay un debate honesto sobre si el ROA debe calcularse usando activos finales o activos promedio. La posición del manual estándar y de la mayor parte de los textos de NIA-ES dice activos promedio: refleja mejor el activo «en uso» durante el ejercicio, evita distorsiones por adquisiciones de fin de año, y es lo que pide la coherencia con el resultado, que sí es un flujo. La otra posición, que defienden auditores con experiencia en entidades de crecimiento rápido, prefiere activos finales: si la entidad crece un 30% en activos durante el año, el promedio infravalora la base sobre la que la dirección rinde cuentas hacia adelante, y el inversor que lee la memoria quiere saber qué ROA tiene la entidad ahora, no qué ROA tuvo «en promedio» durante un año pasado. Las dos posiciones tienen base. Yo prefiero promedio en encargos recurrentes y final cuando se trata de M&A o due diligence, pero conozco socios serios que aplican la regla contraria con argumentación sólida. No es lo mismo discutir esto que aceptar el «ROA ajustado» de la dirección sin conciliación: lo primero es metodología, lo segundo es que los PT estén flojos.

Rotación de activos vs. ROA

El ROA puede reescribirse como el producto de dos ratios:

ROA = (Beneficio neto / Ingresos) × (Ingresos / Activos totales promedio)

El primer ratio es el margen neto (eficiencia de operación: cuánto beneficio se extrae por euro de ingreso). El segundo es la rotación de activos (eficiencia de inversión: cuántos euros de ingresos genera cada euro de activo invertido).

Dos entidades pueden tener el mismo ROA con combinaciones distintas de margen y rotación: - Una entidad de márgenes altos y baja rotación (joyería de lujo: 8% margen, 0,5x rotación = 4% ROA). - Una entidad de márgenes bajos y alta rotación (distribución de alimentos: 2% margen, 2,0x rotación = 4% ROA).

No es lo mismo. Si el auditor ve caer el ROA de un cliente del 7% al 4% sin descomponer, no sabe si la causa es presión de margen (señal de problemas competitivos o de costos), caída de rotación (señal de activos improductivos o stock acumulado), o las dos. Esta descomposición es particularmente importante en procedimientos analíticos de NIA-ES 520, donde una investigación de ROA que no aisla margen de rotación puede ser insuficiente y, lo que es peor, parecer suficiente en los PT hasta que llega la inspección.

Términos relacionados

- Análisis de rotación de activos: Mide cuántos euros de ingresos genera cada euro invertido en activos; componente del ROA. - Rentabilidad del patrimonio (ROE): Mide el beneficio generado por cada euro de capital aportado por accionistas; relacionada con ROA pero enfocada en capital en lugar de activos totales. - Procedimientos analíticos: Técnica de auditoría que usa índices como el ROA para evaluar la razonabilidad de los estados financieros; gobernada por NIA-ES 520. - Margen neto: Componente del ROA que mide eficiencia operativa; beneficio neto dividido por ingresos. - Cambio contable: Modificaciones en políticas contables que pueden afectar el cálculo del ROA; requieren evaluación en auditoría bajo NIA-ES 700. - Análisis de varianza: Técnica para descomponer cambios en ratios financieros en sus causas operativas y contables.

Términos relacionados en auditoría

- NIA-ES 520: Procedimientos analíticos: Norma que requiere procedimientos analíticos en cierre de auditoría; el ROA es un procedimiento analítico típico. - Razonabilidad de los estados financieros: El concepto que los procedimientos analíticos (incluyendo ROA) buscan evaluar; gobernado por NIA-ES 520.

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