Contenido
1. Qué cambió y por qué importa 2. Marco de evaluación en dos etapas 3. Ejemplo práctico: Mediterránea Construcciones S.L. 4. Lista de verificación práctica 5. Errores frecuentes 6. Contenido relacionado
Qué cambió y por qué importa
Lo que falla hoy
No es que los auditores no evalúen empresa en funcionamiento. Lo hacen. Lo que pasa, por lo que he visto en encargos de tamaño medio en Levante y Cataluña, es que la evaluación se mezcla. El archivo abre con un memo titulado "Going concern assessment" donde el primer párrafo enumera los indicadores adversos y el segundo, sin respiro, los anula con el plan de la dirección. El revisor lee, asiente y firma. Fue un trámite. Lo que el papel no dice es que nunca existió una conclusión separada sobre la duda bruta.
Lo que dice la norma
La NIA-ES 570 Revisada obliga a separar lo que el archivo combinado borra. El párrafo 15A establece la primera etapa: identificar eventos y condiciones que generan duda sobre la empresa en funcionamiento sin considerar planes directivos. El párrafo 16A establece la segunda: evaluar si esos planes —y solo entonces— mitigan adecuadamente las dudas identificadas.
La adopción anticipada se permite para períodos que inicien a partir del 15 de diciembre de 2025. La aplicación obligatoria es para períodos que inicien a partir del 15 de diciembre de 2026.
Dónde vive el juicio profesional
Aquí está la zona gris, y es la que nadie discute en los cursos de actualización. La norma exige que documente una duda bruta aunque sepa que el plan de la dirección la disuelve. En la práctica, eso significa que el socio firmante tiene que reconocer en papel "existen dudas materiales" antes de poder decir "que se mitigan." Y reconocerlo en papel, aunque luego se mitigue, deja huella. El cliente lo lee. El banco lo lee. Por eso la presión para que la evaluación bruta quede pobre, o para que se documente con la mano izquierda mientras la mano derecha redacta ya la mitigación, es real.
Marco de evaluación en dos etapas
Etapa 1: Identificación de eventos y condiciones (evaluación bruta)
Lo que se hace mal: aplicar el filtro "ya hay plan" a los indicadores antes de listarlos. Si la dirección tiene un plan de venta de maquinaria, el indicador de pasivo corriente excesivo no aparece en el memo. Los papeles están flojos desde la primera página.
Lo que dice el párrafo 15A: identificar todos los eventos y condiciones adversos sin considerar acciones mitigadoras. La evaluación se centra en:
Indicadores financieros (párrafo A6): - Posición de patrimonio neto negativa, o préstamos a plazo fijo próximos a vencimiento sin perspectivas realistas de renovación - Uso excesivo de financiación a corto plazo para financiar activos a largo plazo, o ratios financieros principales adversos de forma continuada
Indicadores de explotación (párrafo A7): - Pérdidas de explotación sustanciales de forma continuada, o flujos de efectivo negativos de las actividades de explotación - Incapacidad para pagar a acreedores en las fechas de vencimiento, o discontinuación de dividendos y distribuciones a socios
Otros indicadores (párrafo A8): - Incumplimiento de cláusulas de contratos de préstamo, o cambio de términos de pago de proveedores de crédito a efectivo contra entrega - Procedimientos legales o reglamentarios que pueden dar lugar a reclamaciones, o pérdida de un cliente o proveedor principal sin sustitución previsible
La zona gris: ¿qué nivel de detalle exige el 15A? La norma no fija un mínimo. Por lo que conozco, los inspectores del ICAC esperan ver al menos una línea por indicador relevante con cuantificación cuando sea factible. Si su memo de etapa 1 cabe en media página, los papeles están flojos.
Etapa 2: Evaluación de planes directivos (evaluación neta)
Lo que se hace mal: tratar el plan como hecho consumado. La dirección dice "vamos a vender maquinaria por 1,8 millones" y el papel de trabajo lo da por bueno porque hay una tasación. Sobre el terreno, la tasación es un papel; el comprador es otra cosa.
Lo que dice el párrafo 16A: solo después de documentar la evaluación bruta, el auditor evalúa los planes de la dirección considerando viabilidad de los planes propuestos, capacidad de la dirección para implementarlos, probabilidad de que mitiguen efectivamente las condiciones adversas identificadas, y cronograma realista para la aplicación.
La zona gris: qué cuenta como "viable." Aquí entra la disputa profesional que voy a desarrollar después con el caso de Mediterránea.
Ejemplo práctico: Mediterránea Construcciones S.L.
Entidad: Mediterránea Construcciones S.L., Valencia Ingresos 2024: €18,4 millones Sector: Construcción de obra civil Año auditado: 2025 (primera aplicación NIA-ES 570 Revisada)
Situación inicial
Mediterránea presenta los siguientes indicadores a 31 de diciembre de 2025: - Ratio actual: 0,74 (activo corriente €4,2M / pasivo corriente €5,7M) - Pérdidas netas acumuladas últimos dos años: €2,1 millones - Línea de crédito de €3 millones vence en marzo 2026 sin renovación confirmada - Dos contratos principales completados con márgenes negativos del 12%
Evaluación bruta (párrafo 15A)
Documentación: "Evaluación inicial de eventos y condiciones adversos, excluyendo planes directivos"
1. Liquidez: Ratio actual inferior a 1,0 indica dificultades para cumplir obligaciones a corto plazo 2. Rentabilidad: Pérdidas sostenidas durante 24 meses consecutivos señalan problemas operativos estructurales 3. Financiación: Vencimiento próximo de facilidad crediticia principal sin garantía de renovación 4. Operaciones: Márgenes negativos en contratos recientes indican precios no competitivos o costes excesivos
Conclusión etapa 1: Existen dudas materiales sobre la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento
Esta es la frase que la dirección no quiere ver impresa. Es también la que el párrafo 15A obliga a escribir.
Evaluación neta (párrafo 16A) — y la complicación a media campaña
Documentación: "Evaluación de la efectividad de planes directivos para mitigar condiciones adversas identificadas"
La dirección presenta plan de reestructuración: - Venta de maquinaria no necesaria por €1,8 millones (tasación independiente obtenida) - Renegociación de términos laborales para reducir costes 15% - Enfoque en contratos de menor envergadura con márgenes más altos - Solicitud formal de refinanciación a entidad bancaria alternativa
Vaya por delante que el plan, leído sobre el papel, es coherente. El problema apareció a mediados de marzo, cuando llevábamos seis semanas en el encargo. El banco alternativo —que figuraba como "interés condicional" en la documentación de febrero— remitió una carta a la dirección retirando el interés tras revisar los estados intermedios. La refinanciación, que era la pata principal del plan, se cayó en pleno trabajo de campo.
¿Qué hicimos? Volvimos al memo del 15A, que ya estaba firmado, y abrimos un memo nuevo del 16A. La duda bruta no cambió —la norma es clara: la etapa 1 se documenta independientemente de lo que ocurra después—. Lo que cambió fue la etapa 2. La dirección presentó tres alternativas en cuarenta y ocho horas: ampliación de capital por los socios, venta acelerada de la maquinaria a un precio más bajo, y solicitud de aplazamiento de la línea de crédito original. Solo dos de las tres tenían respaldo documental cuando reabrimos el papel.
Aquí es donde el marco de dos etapas demostró su utilidad real. Si el archivo hubiera sido combinado, habríamos tenido que reescribir todo desde cero. Al estar separado, solo tocamos la etapa 2.
La discusión interna sobre "viable"
Y ahora la disputa, que es la parte de la que nadie habla en los webinars. ¿Qué cuenta como un plan viable bajo el 16A?
Posición del socio firmante (llamémosle Socio A): un plan es viable cuando hay contratos ejecutados o, como mínimo, compromisos formales con contraparte identificada y firma. Sin firma, no hay viabilidad; hay intención. Su razonamiento: si el ICAC viene a inspeccionar el archivo dentro de tres años y la refinanciación cayó, lo único que protege al firmante es haber exigido evidencia ejecutada en el momento de firmar.
Posición del manager (Socio B en potencia): un plan es viable cuando hay carta de intenciones más historial demostrado de la dirección de cerrar este tipo de operaciones. La firma ejecutada, dice, es un estándar que los clientes medianos no pueden cumplir en el calendario de cierre, y exigirlo equivale a denegar empresa en funcionamiento a la mayoría del tejido productivo.
Yo me sitúo más cerca del socio firmante, porque cuando el plan se cae —como nos pasó con el banco alternativo— el firmante es quien queda expuesto. Pero reconozco la fuerza del argumento del manager: en construcción civil mediana, no existen las cartas firmadas en marzo. Existen las relaciones de años y los compromisos verbales que luego se materializan. La norma no resuelve la disputa. La deja abierta, en la palabra "factibilidad" del párrafo 16A.
Conclusión etapa 2 (final del encargo): concluimos que existe incertidumbre material sobre la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento. Las cuentas anuales revelan adecuadamente esta incertidumbre en la Nota 2.3.
El insight que el manual no dice
Por qué la norma obliga a partir la evaluación en dos. No es por elegancia metodológica. Lo que el desdoblamiento bruto/neto consigue —y por eso incomoda tanto— es forzar al socio a estampar en el archivo "existen dudas materiales" en un momento en que él, en su fuero interno, ya sabe que el plan de la dirección las va a mitigar. Esa frase en el papel, aunque luego se neutralice, queda. El cliente puede leerla. El banco que financia la empresa puede pedirla. La presión comercial para que esa frase nunca se escriba —porque el socio necesita el cliente y el cliente no quiere ver "dudas materiales" en su archivo— es la fuerza estructural que el nuevo marco intenta contrarrestar. Sin la separación documental, esa presión gana siempre. Con la separación, gana a veces.
Lista de verificación práctica
1. Documentar evaluación bruta inicial: Complete la identificación de todos los eventos y condiciones adversos según párrafos A6-A8 de NIA-ES 570, ignorando cualquier plan directivo. Esta documentación debe ser independiente y anterior a cualquier evaluación de medidas mitigadoras.
2. Cuantificar impactos cuando sea factible: Para cada evento identificado, estime el impacto financiero usando información disponible a la fecha de cierre. Por ejemplo, vencimiento de línea de crédito de €2 millones sin renovación confirmada.
3. Evaluar planes directivos por separado: Solo después de completar la evaluación bruta, documente el análisis de viabilidad, oportunidad y efectividad de cada plan propuesto por la dirección según el nuevo párrafo 16A.
4. Verificar evidencia de respaldo: Obtenga documentación independiente que sustente la factibilidad de planes directivos, incluidas confirmaciones de terceros, tasaciones, y compromisos formales donde corresponda.
5. Revisar revelaciones en dos etapas: Verifique que las notas a las cuentas anuales reflejen tanto los eventos adversos identificados como la evaluación de los planes de mitigación, manteniendo la distinción entre ambas etapas.
6. Actualizar documentación de planificación: Modifique los procedimientos de auditoría para períodos que inicien después del 15 de diciembre de 2026 para reflejar el nuevo marco de dos etapas obligatorio.
Errores frecuentes
Contenido relacionado
- Calculadora de empresa en funcionamiento NIA-ES 570 - Herramienta para evaluar indicadores cuantitativos en el nuevo marco de dos etapas
- Indicadores de empresa en funcionamiento - Definición completa de los indicadores financieros, operativos y de otro tipo según párrafos A6-A8
- Kit de documentación NIA-ES 570 Revisada - Plantillas de papeles de trabajo que incorporan la metodología de evaluación bruta/neta requerida
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