Tabla de contenidos

1. NIA-ES 570 revisada: lo que falla en los papeles de empresa en funcionamiento 2. ISQM 1 revisada: de diseñar el sistema a demostrar que funciona 3. NIA-ES 320 revisada: la materialidad se complica con la sostenibilidad 4. Cronología de aplicación práctica 5. Lista de verificación de preparación

NIA-ES 570 revisada: lo que falla en los papeles de empresa en funcionamiento

Qué falla en la práctica

Abra cualquier expediente de una pyme con más de tres campañas y mire la sección de empresa en funcionamiento. Casi siempre encontrará lo mismo: un memorándum de dos páginas donde el equipo explica que no hay indicadores de duda significativa y cierra el asunto. Los papeles están flojos. Y hasta ahora se sacaban adelante, porque la norma permitía presumir continuidad salvo que apareciera un evento que activase procedimientos adicionales.

La versión revisada del IAASB hace saltar por los aires esa presunción. El auditor deja de ser reactivo y pasa a evaluar proactivamente la continuidad en todo encargo, con indicadores o sin ellos. Para las firmas que llevan diez campañas aplicando la plantilla antigua, eso no es un ajuste cosmético: es rehacer el procedimiento desde cero.

Qué dice la norma revisada

Antes (NIA-ES 570 vigente): el auditor podía proceder asumiendo la continuidad hasta que eventos o condiciones específicos activasen procedimientos adicionales. La documentación se centraba en responder a los indicadores identificados.

Después (NIA-ES 570 revisada 2024): el auditor evalúa proactivamente la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento en cada encargo, con independencia de que existan indicadores. La evaluación se convierte en procedimiento central, no en respuesta a un estímulo.

La NIA-ES 570.15A (revisada) establece que "el auditor evaluará si existen eventos o condiciones que puedan generar dudas significativas sobre la capacidad de la entidad para continuar como empresa en funcionamiento" sin referencia a indicadores previos como requisito.

Dónde vive el juicio

En planificación cambia el punto de partida. Hay que diseñar procedimientos específicos para evaluar la continuidad antes de que aparezcan señales: análisis de flujo de efectivo proyectado, revisión de covenants, evaluación de los planes de la dirección a al menos 12 meses desde la fecha de las cuentas anuales. En nuestra experiencia, la zona gris está en cómo se documenta el caso "no hay indicadores". Antes bastaba con media página. Ahora la NIA-ES 570.23A (revisada) exige documentar la evaluación realizada y las conclusiones alcanzadas aunque no se identifiquen dudas significativas, lo que obliga a reconstruir la plantilla con una sección expresa de evaluación positiva.

La comunicación con los responsables del gobierno de la entidad (artículo 40 LAC) también cambia. Deja de limitarse a los hallazgos cuando haya dudas y pasa a describir la naturaleza y extensión de la evaluación realizada. Es decir: aunque no haya nada que reportar, hay que contarlo.

ISQM 1 revisada: de diseñar el sistema a demostrar que funciona

Lo que realmente ocurre en el MOI

Desde mi punto de vista, la ISQM 1 original de 2022 se convirtió en muchas firmas medianas en un brindis al sol. Tenemos el manual, los procedimientos, las plantillas y un responsable del sistema de calidad firmando el informe anual. Entre lo que dice el MOI y lo que se hace en las campañas hay un mundo. El monitoreo interno verifica que las revisiones existen, sin medir si detectan lo que luego detectan las inspecciones externas del ICAC.

La ISQM 1 revisada cambia el ángulo. Ya no basta con diseñar el sistema: hay que demostrar que produce resultados. La ISQM 1.34B (revisada) exige que la firma evalúe si los sistemas generan los resultados deseados, no solo que funcionen como se diseñaron.

Impacto en firmas medianas

Para firmas de 10 a 50 socios, eso significa convertir el monitoreo de cumplimiento en medición de efectividad. En lugar de verificar que las revisiones de calidad se hicieron, hay que medir si identificaron los mismos problemas que luego encuentra una inspección externa. Y aquí es donde el socio responsable del sistema de calidad se encuentra con un problema real: si el porcentaje de coincidencia es bajo, tiene que explicarlo por escrito.

La ISQM 1.45C (revisada) precisa que el monitoreo debe incluir análisis de tendencias en hallazgos de inspección externa, quejas de clientes y deficiencias internas, para evaluar si el sistema previene o detecta los problemas antes de que se materialicen. En términos prácticos: si en los últimos tres años el ICAC le sacó las mismas dos deficiencias repetidas, el sistema no funciona, por muy bonito que esté el MOI.

NIA-ES 320 revisada: la materialidad se complica con la sostenibilidad

El cambio conceptual

La NIA-ES 320 actual define la materialidad (o importancia relativa, según se prefiera el vocabulario del PGC o el del ejercicio diario) en términos de influencia sobre las decisiones económicas de los usuarios. La versión revisada amplía el marco para incluir información de sostenibilidad que puede afectar también a esas decisiones.

La NIA-ES 320.8B (revisada) establece que "la materialidad debe considerar no solo el impacto en decisiones de inversión y crédito, sino también en decisiones relacionadas con sostenibilidad cuando la entidad reporte información de sostenibilidad como parte de los estados financieros o en conjunto con ellos".

Aplicación práctica

Para entidades sujetas a CSRD, cuando audite clientes que reportan sostenibilidad hay que considerar cómo incorrecciones en información financiera podrían afectar a las evaluaciones de sostenibilidad de los usuarios. Una incorrección de 50.000 € en gastos de energía puede no ser material desde el punto de vista financiero y cambiar, sin embargo, una métrica ambiental que el usuario sí considera relevante. Ahí es donde hay que ajustar el umbral por categoría, no el global.

Los papeles de trabajo de materialidad se amplían en consecuencia. La NIA-ES 320.14C (revisada) exige documentar de forma expresa cómo se consideraron los usuarios que toman decisiones de sostenibilidad en la determinación de la materialidad, no solo los usuarios financieros tradicionales. Por lo que he visto en los primeros encargos piloto, esto añade entre dos y cuatro horas por trabajo, que hay que cobrar.

Cronología de aplicación práctica

Inicio inmediato (enero-marzo 2025)

Lo primero es una evaluación de brechas honesta. Compare procedimientos actuales con los requisitos revisados: para la NIA-ES 570, identifique dónde sus papeles asumen continuidad en lugar de evaluarla; para la ISQM 1, determine qué métricas de efectividad le faltan; para la NIA-ES 320, liste los clientes que reportarán sostenibilidad. La formación inicial viene después. No basta con leer las normas: los socios y gerentes tienen que entender cómo cambia el procedimiento concreto de campo, porque si no, en la primera campaña se vuelve al hábito antiguo.

Desarrollo de metodología (abril-septiembre 2025)

La actualización de plantillas es el trabajo pesado. Listas de verificación de empresa en funcionamiento más proactivas, métricas de monitoreo de calidad basadas en resultado y consideraciones de materialidad ampliadas. Implemente los procedimientos revisados en tres o cinco encargos piloto antes de la fecha efectiva. Estos encargos son los que identifican los problemas prácticos que ninguna plantilla anticipa.

Aplicación completa (octubre 2025-diciembre 2026)

Para encargos con ejercicios cerrados después del 15 de diciembre de 2026, aplique las normas revisadas. Para el resto, continúe con las actuales pero prepare la transición, porque el cliente que cierra en diciembre de 2026 ya planifica su campaña en octubre. Las revisiones de calidad internas durante el período deben verificar no solo cumplimiento con las revisadas, sino si el equipo está logrando mejores resultados que antes.

Ejemplo práctico: aplicación en Manufacturas Valencia, S.L.

Contexto: auditoría de Manufacturas Valencia, S.L., entidad de 25 millones de euros de cifra de negocios, ejercicio que cierra el 31 de diciembre de 2027 (primer año sujeto a las normas revisadas). Socio responsable: el mismo que llevaba el cliente con las plantillas anteriores.

NIA-ES 570 aplicada: 1. En planificación, evaluamos la continuidad sin esperar indicadores. Documentamos el procedimiento antes de mirar nada. 2. Revisamos proyecciones de flujo de efectivo a 15 meses (hasta marzo de 2029). 3. Analizamos covenants de deuda con vencimiento en agosto de 2028. 4. Documentación: "Evaluación inicial de continuidad no identifica eventos ni condiciones que generen dudas significativas. Base: proyecciones de flujo positivo por 3,2 M€ en los próximos 12 meses, facilidades de crédito sin restricciones hasta dic-2028." 5. Complicación: en marzo, la dirección comunica que un cliente que representa el 18 % de los ingresos ha iniciado concurso. Reabrimos la evaluación. Las proyecciones cambian, los covenants se ajustan al límite. El socio y yo discrepamos aquí: él opina que con las facilidades de crédito firmadas basta para concluir que no hay duda significativa, porque el cliente tiene margen; yo defiendo documentar párrafo de énfasis, porque las proyecciones dejan de ser "positivas con holgura" y pasan a "positivas ajustadas". Resolución: se documenta la discrepancia, se amplía el alcance con procedimientos sobre cartera de otros clientes y se concluye sin duda significativa, pero con los procedimientos adicionales explicitados. La NIA-ES 570.23A obliga a dejar constancia, y el expediente tiene que contar la historia. 6. Comunicamos al comité de auditoría la naturaleza de la evaluación proactiva y el procedimiento adicional.

ISQM 1 aplicada: 1. Medimos efectividad: el 85 % de las observaciones de calidad interna coincidieron con hallazgos de inspección externa previa del ICAC. 2. Métricas de resultado: el tiempo medio de resolución de deficiencias bajó de 45 a 22 días. 3. Documentación: "El sistema de calidad demuestra efectividad: cero hallazgos repetidos del ICAC en los últimos 18 meses."

NIA-ES 320 aplicada: 1. Manufacturas Valencia reportará emisiones de carbono bajo normativa española de sostenibilidad en ejercicios próximos. 2. Fijamos materialidad global de 125.000 € (0,5 % de la cifra de negocios) y un umbral específico de 25.000 € para partidas relacionadas con emisiones. 3. Documentación: "La materialidad considera a los usuarios que evalúan sostenibilidad: incorrecciones en gastos energéticos superiores a 25.000 € podrían afectar a métricas ambientales aunque no superen la materialidad financiera global."

La aplicación integrada de las tres normas revisadas cambió el perfil del encargo. El enfoque proactivo identificó un riesgo de liquidez a 18 meses que con el enfoque anterior habría pasado inadvertido hasta que el indicador se materializara, con el cliente ya al borde del incumplimiento de covenants. Esa es la diferencia entre escribir papeles y hacer auditoría.

Lista de verificación de preparación

Use esta lista para evaluar la preparación de su firma para las normas IAASB 2026:

1. Evaluación de brechas completada. Compare metodología actual con cada norma revisada e identifique cambios específicos en procedimientos de campo. 2. Formación programada. Forme a socios y gerentes en los cambios conceptuales, no solo en los requisitos técnicos. 3. Plantillas actualizadas. Revise listas de verificación de empresa en funcionamiento, métricas de calidad y consideraciones de materialidad ampliadas. 4. Encargos piloto identificados. Seleccione entre tres y cinco encargos para aplicar los procedimientos revisados antes de la fecha efectiva. 5. Cronología definida. Fije fechas concretas para cada fase de aplicación, teniendo en cuenta los calendarios de los clientes existentes. 6. Recursos asignados. Asegure tiempo suficiente de socios sénior para supervisar la transición sin comprometer la calidad de los encargos en curso.

Prepararse bien para estas revisiones pasa por empezar ahora. Las firmas que esperen a diciembre de 2026 harán implantaciones apresuradas, y eso se nota tanto en el riesgo de auditoría como en la factura de horas extra de campaña.

Errores frecuentes en transiciones de normas

Los datos de aplicación de la ISQM 1 original (2022) muestran patrones repetidos en errores de transición:

- Aplicación prematura parcial. Aplicar algunos requisitos de las normas revisadas y otros no, con metodologías híbridas que no cumplen ni el estándar antiguo ni el nuevo completamente. El expediente queda a medio camino, y el revisor externo no sabe qué marco mirar. - Documentación insuficiente del cambio. Actualizar los procedimientos pero no dejar constancia de por qué se hicieron los cambios concretos, lo que complica las futuras revisiones de calidad internas y las inspecciones. - Formación superficial. Entrenar equipos en nuevos requisitos técnicos sin explicar los cambios conceptuales que hay detrás. El resultado es cumplimiento mecánico sin comprensión, que el ICAC detecta en cuanto pregunta por el razonamiento.

Hay una diferencia de fondo entre esta transición y las anteriores, y desde mi punto de vista es la que conviene subrayar. En ciclos previos, el IAASB ajustaba el "cómo" documentar. Ahora cambia el "qué" evalúa el auditor: de reactivo a proactivo en continuidad, de diseño a resultado en calidad, de usuario financiero a usuario de sostenibilidad en materialidad. Quien aborde 2026 como una actualización de plantillas se encontrará aprobando papeles que no responden a la pregunta que el IAASB ahora exige que se responda.

Contenido relacionado

- Guía de materialidad NIA-ES 320: los fundamentos de materialidad antes de los cambios 2026. - Calculadora de empresa en funcionamiento: evalúe indicadores de continuidad con métricas específicas. - Kit de gestión de calidad ISQM 1: plantillas actuales para preparar la transición a la ISQM 1 revisada.

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